Pablo Pizzurno

La educación y el amor por el estudio estuvieron siempre presentes en el hogar del matrimonio Pizzurno. En efecto, Pablo Pizzurno y su mujer, Ángela Scasso, de familias Italianas radicadas en Buenos Aires, tuvieron tres hijos que encontrarían en la enseñanza su vocación: Pablo, Juan Tomas y Carlos.

El mayor de ellos, Pablo, nacido el 11 de junio de 1865, es quien dejó una obra distinguida e imperecedera. Realizó los primeros estudios de la escuela normal de profesores (hoy Mariano Acosta), de su ciudad natal, la Capital Federal. Egresó de ella en 1882. Precisamente en la misma institución dio sus primeros pasos, docente. Por sus meritos notorios, Pablo Pizzurno pasó rápidamente de profesor de grado a enseñar castellano y pedagogía, especialidades que le interesaban de modo particular.

Desde entonces, sus progresos fueron meteóricos: fue designado profesor del Instituto Nacional del Profesorado Secundario, del Colegio Nacional y de la Escuela Normal de Lenguas Vivas poco más tarde. Fue Director de otras instituciones de gran prestigio en la enseñanza, entre ellas, su antigua Escuela Normal de Profesores. Además, la reputación alcanzada por Pizzurno le valió, en 1889, el cargo de Subinspector del Consejo Escolar.

En 1900 pasó a desempeñarse como inspector general de Enseñanza Secundaria. Su fama como hábil organizador y programador educativo se extendió por el interior del país. En 1904, Córdoba lo llamó como asesor de su Ministerio de Instrucción Pública. Su gestión fue tan exitosa que siguió trabajando en esta provincia, en diferentes cargos, hasta 1916. Salta también requirió su experiencia, designándolo, en 1918, presidente del Consejo Escolar.

Más tarde, en 1934, la provincia de San Juan lo enviaría como su representante a la Conferencia Nacional sobre Analfabetismo. La obra de Pizzurno fue más allá de su incansable peregrinaje por el país en favor de un proyecto educativo sólido y común. Porque dejó escritos varios trabajos en los que expuso sus ideas y planes. Entre ellos se destacan "La escuela Primaria", "La fiesta del árbol" y uno de los primeros métodos de lecto-escritura nacionales: "Pininos". También fundó el primer periódico infantil, llamado "El eco de la escuela", en colaboración con su hermano Carlos.

En la historia de la educación Argentina, Pablo Pizzurno uno de los más notorios y elevados espíritus de progreso. Pablo Pizzurno murió en la ciudad de Buenos Aires el 20 de marzo de 1940.

Fuente: "Maestros americanos", www.nuevaalejandria.com